miércoles, 25 de febrero de 2009

Incompleto.

Para dar inicio, hago una entrada con un poema escrito por mi.


Hoy desperté bajo el terrible silencio del alba posándose en todo aquello que se cruce a en su camino y situé mis ojos tristes sobre tu tan feliz sonrisa, y es que el simple hecho de dedicarte un minuto o una hora del día es sinónimo de impotencia al no tener la fuerza necesaria para mirarte a los ojos y decirte todo este dolor, todo este sufrimiento, todo este amor que provocas en mi.

Quisiera poder sentirme tranquilo y confortable al tenerte frente a mí, necesito un minuto de silencio por tanto amor que ha muerto dentro de mí y es que no he podido expulsar nada desde que te vi, temo por la desdicha de un rechazo o el vacio sonido del adiós. Frente a mi cama danza tu silueta imaginaria de un lado hacia otro y yo aun no me atrevo a tomar tu mano y pedirte bailar esta pieza. Al ritmo del compas de una melodía que no está sonando contemplo como en aquella silueta se dibuja una sonrisa que yo se va dirigida a mí.

Miro al espejo y me pregunto si aquel momento que mi mente creo y mi alma añoro algún día se volverá real, y divago por lo más profundo de mi ser y me pierdo aunque se no estar perdido y me siento incompleto.



Radio.